Nuevos tiempos, nuevos retos

Durante los últimos meses, se ha producido un incremento de ataques cibernéticos a las empresas ocasionado en gran medida por la digitalización acelerada y el aumento de teletrabajo. Todo ello, precipitado por la pandemia mundial conocida como Covid-19.

En muchos casos, las restricciones de movilidad, incluyendo los confinamientos provocados por la pandemia, han impulsado una aceleración de varios años de la transformación digital de las sociedades que hasta el momento no se habían planteado en muchas de las ocasiones. Al incrementar el porcentaje de teletrabajo y la migración de aplicaciones hacia la nube ha aumentado el riesgo de ciberataques.

Según la encuesta mundial sobre delitos y fraudes económicos 2020 de PwC, el 47% de las empresas han sufrido un fraude en los últimos meses, esto se debe a la falta de controles de seguridad física, es decir, llevar el dispositivo a sitios fuera de la empresa, errores de configuración, un uso inadecuado de redes no seguras, software no actualizado o falta de formación. Además, la falta de ciber-concienciación por parte de los empleados e incluso de los mismos directivos, ha motivado a miles de ciberdelincuentes a ver una gran ventana abierta de posibilidades para realizar ataques informáticos.

Es fundamental conocer los riesgos y las amenazas que pueden afectar a tu negocio ya seas una pyme, micropyme o gran empresa, pues un simple clic en un correo o sms con links puede desencadenar una montaña sucesiva de problemas.

Las brechas de ciberseguridad en las empresas y la probabilidad de ser víctimas de ciberataques están obligando a ajustar las estrategias de seguridad informáticas, ya que, a pesar de la caída generalizada de ingresos en 2020 debido a la enfermedad “Covid-19”, alrededor del 55% de las empresas entrevistadas para el informe Digital Trust Survey 2021, elaborado por PwC (PriceWaterhouseCoopers), tienen pensado aumentar el presupuesto en ciberseguridad en 2021.

Es cierto, que ya son muchas las grandes empresas que están poniendo en marcha la concienciación de los trabajadores, pero son pocas PYMES que tienen en cuenta este problema.

Para hacer frente a este gran dilema, se requiere cada vez más la colaboración de profesionales de la seguridad, y no tan sólo de los equipos de tecnologías de la información, ya que las tecnologías utilizadas por los ciberdelincuentes son cada vez más complejas y difíciles de detectar por parte de los usuarios. Otra solución se encuentra en implantar una correcta política de ciberseguridad acompañada de un plan de formación y concienciación para todo el personal de la empresa.

Por último, hay que recordar que el fraude ocasionado a través de la red es una amenaza continua con costos crecientes, y que aumentando el presupuesto en esta materia no sería nada más que invertir en seguridad y así evitar costes en un futuro, que cada vez se encuentra más cerca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *